Los estados internos de cada fase de la oración

Texto del imam Al-Ghazali recogido en el libro Inner Dimensions of Islamic Worship de Muhtar Holland

Howtoperform-Tahajjud-The-Night-Vigil-Prayer

La Llamada A La Oración

Cuando oigas la llamada a la oración dada por el muecín, siente el temor de la proximidad de las Cuentas del Día de la Resurrección. Prepárate a ti mismo internamente y externamente a responder, y a hacerlo sin dilación. Aquellos que son rápidos en responder a esta llamada son aquellos que serán preguntados gentilmente en el día de la Gran Revisión. Así que inspecciona tu corazón: si lo encuentras lleno de diversión y felicidad y ansioso por responder, puedes esperar ante esta situación que te traigan buenas noticias y la salvación en el Día del Juicio. Esto es por lo que el Profeta, con él sea la paz, solía decir: “¡confórtanos, Bilal!” porque Bilal era el muecín y la oración la diversión y el confort del Mensajero, sobre él la paz.

La Pureza Ritual

Cuando prestamos atención a la pureza ritual en las cosas que nos rodean progresivamente en planos más cercanos – tu habitación, luego tus ropas, luego tu piel,- no están en contraposición a tu ser interno, que se encuentra en el corazón de todo esto. La batalla para purificarlo es mediante el arrepentimiento y el rechazo de los excesos, y con la determinante resolución de no volver a cometerlos en el futuro. Limpia tu ser interior por este camino, porque este es el lugar que examina Aquel al que tu adoras.

Cubrir Las Partes Privadas

Tú cubres las partes privadas para prevenir que ciertas partes del cuerpo sean expuestas a la vista. Pero ¿qué es de las vergonzosas áreas de tu ser interno, aquellos desgraciados secretos de tu alma, que sólo son escrutados por tu Señor, Grande y Glorificado sea? Se consciente de estas faltas. Se discreto acerca de ellas, pero ten en cuenta que nada puede ser escondido de la vista de Allah, Glorificado sea. Sólo a través del arrepentimiento, la vergüenza y el temor, serán perdonados…

Orientarse A La Qibla

Así al orientarte a la qibla, al realizar la orientación, retiras externamente tu rostro de todo el resto de direcciones para hacerlo hacia la Casa de Allah, Ensalzado sea. ¿Acaso  supondrás que no se te pide también que retires tu corazón de todo lo demás, dirigiéndote hacia Allah, Elevado y Glorificado sea? ¡Qué absurda idea, pues éste es el objetivo del ejercicio!… El profeta, con él sea la paz, dijo: “cuando un hombre se levanta para rezar, dirigiendo su deseo, su rostro y su corazón hacia Alllah, Grande y Glorioso, abandona esta oración volviendo al estado en que se encontraba el día en el que su madre le dio a luz”.

La Posición De Pie (Qiyam)

Así la postura erguida significa mantenerse a si mismo recto -en cuerpo y espíritu- en la presencia de Dios, Grande y Glorioso, tu cabeza, que es el miembro más alto de tu cuerpo, debe de estar inclinado, como recuerdo de la necesidad de mantener el corazón humilde y honesto, libre de altivez y orgullo…

Intención (Niya)

Cuando formules tu intención, debes tratar de ser responsable ante Allah, Exaltado sea, realizando la oración en obediencia a Sus ordenes, realizándola de manera adecuada, evitando las cosas que la invalidan o la hacen mermar en perfección, realizándola con sinceridad, buscando la aceptación de Allah, Exaltado sea, en la esperanza de Su recompensa y con temor de Su castigo, buscando Su gracia y favor por Su parte…

Takbir

Para el takbir, el Allahu akbar que comienza la oración, tu corazón no debe ser contrario a las palabras que pronuncia tu lengua. Si en tu corazón sientes que hay algo más grande que Allah, Exaltado sea, aunque tus palabras sean verdad, Allah es testigo de que eres un mentiroso…

Invocaciones del comienzo

Cuando realices la invocación del comienzo, guárdate del politeísmo oculto en ti mismo. Fue por la gente que rezaban buscando la aprobación de los hombres, así como la de la Divinidad, que Allah, exaltado sea, reveló este verso:

“Quien quiera encontrarse con su Señor, que haga obras rectas y que no asocie a nadie en su adoración a su Señor” 18:10

Cuando dices ”busco refugio en Allah de Satán el maldito”, debes ser consciente de que el demonio es tu enemigo y que aguarda una oportunidad para alejarte de tu Señor, exaltado sea. Satán tiene envidia de tu habilidad para comunicarte con Allah, y de postrarte ante Él…

Recitación del Corán

En cuanto a la recitación del Corán podemos distinguir tres tipos de personas:

a) Aquellos que mueven sus lenguas de forma inconsciente.

B) Aquellos que ponen atención en el movimiento de sus lenguas, entendiendo el significado, escuchándolo como si procediese de una persona diferente a ellos; este es el grado de las gente “de la derecha”

c) Aquellos que comienzan con la conciencia del significado, y usan sus lenguas para expresar esta conciencia interna. La lengua actúa para ellos como mero interprete de este sentimiento interno, o como un profesor. En el caso de los más cercanos a Allah, su lengua es un mero interprete…

La Flexión (ruku)

De acuerdo con ‘Ikrima, Allah, glorificado sea, se refiere a las posturas de pie, flexionado, postrado y sentado cuando dice:

“Aquel que ve cuando te levantas a rezar y tus movimientos estando entre aquellos que se postran” 26:218-219

La flexión (ruku) y la postración (suyud) se acompañan de una renovación de la afirmación de la Grandeza de Allah, glorificado sea…

Al flexionarse, renuevas tu sumisión y humildad, tratando de afinar tus sentimientos internos a través de la refrescante conciencia de tu propia impotencia e insignificancia ante el poder y grandeza de tu Señor. Para confirmarlo, buscas la ayudad de tu lengua, glorificando a tu Señor, y testificando repetidamente Su Suprema Majestad, tanto externamente como internamente.

Cuando te levantes espera que Él sea misericordioso contigo. Para hacer énfasis en este deseo, dices “Allah escucha a aquellos que Lo alaban”. Siendo consciente de la necesidad de mostrar gratitud añades inmediatamente “Las alabanzas más agradecidas son para Ti, nuestro Señor”. Para mostrar la abundancia de esta gratitud deberías añadir “tanto como los cielos y la tierra contienen”.

Postración (suyud)

Entonces te inclinas en postración, siendo este el más alto nivel de sumisión, porque llevas la parte más preciada de tu cuerpo, tu cara, hasta lo más bajo, para encontrase con el polvo de la tierra. Si es posible, deberás tratar de hacer tu postración sobre el suelo desnudo, pues esto lleva más a la humildad y de forma más segura a la conformidad. Cuando te dispongas en esta posición de proximidad, deberás ser consciente que perteneces a ella. Estás devolviendo la rama a su raíz, porque de polvo fuiste creado y al polvo deberás regresar. Al mismo tiempo debes renovar tu conciencia interna de la Majestad de Allah, diciendo “Gloria a mi Señor el Más Alto”. Repítelo para añadir mayor confirmación, porque un a sola vez no resulta lo suficientemente enfático.

Cuando tus sentimientos interiores hayan sido así refinados, deberás confesar tu esperanza de obtener la Misericordia Divina, porque Su Misericordia fluye rápidamente hacia la debilidad y humildad, y no hacia la arrogancia y vanidad.

Mientras levantes tu cabeza, di Allahu Akbar y pide por aquellos que necesites, haciendo la súplica de tu elección, como “Mi Señor, perdóname y ten misericordia. Ignora mis faltas, de las cuales Tu estás bien informado”.

A continuación reafirma tu sumisión con una segunda postración.

Sentarse y testificar

Cuando estés sentado para dar testimonio (tashahhud), hazlo decorosamente. Declara que todos las oraciones y buenas obras que realizas son buscando la complacencia de Allah, y que todo Le pertenece. Ese es el significado de “at-tahiyat…” Se consciente del Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, y de su noble persona, mientras dices “la paz sea contigo, o Profeta, y también la misericordia y bendiciones de Allah…”. Asegúrate de que tu saludo le llega, y él te devolverá un saludo más perfecto todavía. Salúdate luego, y a todos los siervos sinceros de Allah, a continuación testifica la Unidad de Allah, exaltado sea, y la misión del Profeta Muhammad, Su profeta, la paz y las bendiciones sean con él, y pide su protección.

La Suplica del Final

Al fin de la oración, debes ofrecer la suplica tradicional, implorando y entregándote con tranquilidad y humildad, confiando en ser escuchado. Incluye en tu oración a tus padres y otros creyentes.

Saludo (Taslim)

Finalmente, con la intención de terminar tu oración, dirige tu saludo a los ángeles y al resto de los presentes. Siente gratitud hacia Allah, glorificado sea, por haberte permitido completar este acto de adoración. Imagina que estás despidiendo a esta oración, y que podrías no vivir para ver otra como ella…

Ihsan

“Pon el mundo en tus manos y no en tu corazón, entonces no te hará ningún daño”

“Deja de depender de las cosas sin tener que huir de ellas”

Sheikh Abdal-Qadir al-Yilani

El islam y el iman se presentan como prácticas y creencias específicas, pero el ihsan es un estado: “adorar a Dios como si Lo vieras”.  Es una actitud, una intención que impregna todo lo que uno dice, piensa y hace. Uno de los grandes eruditos de las primeras épocas del islam escribió sobre el Hadith de Gabriel “El islam es lo externo, el iman es lo interno y lo externo y el ihsan es la realidad de lo externo y lo interno”(1).

El ihsan es la tercera parte del din y complementa el islam y el iman, es la dimensión interior.  Por lo tanto, el legado profético tiene un elemento externo –la shari’a- y un elemento interno –la haqiqa- el camino personal para llegar a la última verdad cósmica.

El paso siguiente después de la shari’a, que actúa como protección y contención y que es la vía amplia, clara, cristalina y rigurosa, es la tariqa, la vía más estrecha: la vía dentro de la vía. En esta vía más estrecha todo es mas sutil, está más oculto, porque es el viaje personal interior.

En “La alquímia de la felicidad” el  Imam Al-Ghazali  expone: “Los tesoros de Dios, en los que se ha de buscar esta alquimia, son los corazones de los profetas y el que los busca en otro lugar se sentirá decepcionado y estará en bancarrota el Día del Juicio, cuando escuchará estas palabras:  ‘Hemos levantado el velo sobre ti, hoy tu vista es muy aguda’”. Dios ha enviado a la tierra ciento veinticuatro mil profetas para enseñar a los seres humanos la prescripción de esta alquimia y la forma de purificar sus corazones de sus cualidades más bajas en la forja de la abstinencia. Esta alquimia puede ser brevemente descrita como darle la espalda al mundo y volverse hacia Dios, y sus componentes son cuatro:

1. El conocimiento de uno mismo.
2. El conocimiento de Dios.
3. El conocimiento de este mundo tal como es en realidad.
4. El conocimiento del otro mundo como realmente es.”

El Imam Al Ghazali describe el tasawwuf, el nombre árabe para sufismo,  de esta manera: “Comprendí que el camino de los sufíes combina la creencia intelectual y la acción práctica. La experiencia inmediata y la transformación moral”.

El tawawwuf tiene unas de dos mil definiciones, las más conocidas son: la excelencia en la práctica del islam, o la perfección moral, la ciencia del conocimiento de Dios, la ciencia de la purificación del corazón, la ciencia por la cual se conoce el método que nos lleva a la presencia del Señor de los mundos. Sin embargo, todas ellas convergen un un concepto básico que es la purificación y la búsqueda de guía.

En definitiva, el tasawwuf es la profundización en el islam, es la vivencia íntima del islam, por eso los maestros sufíes lo definen como  “al-Islam bi Dzawq”, “el islam saboreado”.

El conocimiento de uno mismo es la clave para conocer a Dios, de acuerdo con un dicho atribuido al profeta “El que se conoce a sí mismo conoce a  Dios”(2), y como está escrito en el Quran “Les mostraremos Nuestros signos en el horizonte y en ellos mismos, de esta manera la verdad les será manifestada” (41.53).

La mayoría de los sabios musulmanes consideran que la purificación del corazón es una obligación individual del musulmán porque el Quran nos dice: “Un día (el Día del Juicio) en el que ni la riqueza, ni los hijos los beneficiará, sólo les servirá llegar a Dios con un corazón puro” (26:88) o “Realmente ha tenido éxito quien se ha purificado” (87:14).

Tradicionalmente se entiende que el tasawwuf comenzó con el profeta Muhammad (saws). Los ejemplos en el Quran y en las narraciones proféticas con estricto sentido espiritual son numerosos. También es clara la inclinación de muchos musulmanes de las primeras generaciones a la búsqueda espiritual, además la mayoría de las turuq tienen su inicio en la familia del profeta, especialmente en ‘Ali, y sus dos hijos Hasan y Hussein y también en Abu Bakr, el amigo íntimo del profeta y el primer khalifa del islam después de su muerte.

El tasawwuf como una ciencia con terminología y metodología propia apareció en el primer siglo después de la muerte del profeta junto con el resto de las ciencias islámicas como el Fiqh (jurisprudencia) o el Kalam (teología).

El tasawwuf se define como un viaje transformador, un viaje interno que va desde la creación al Creador. Para que este viaje sea posible es necesario aceptar ciertas reglas que en el islam se llaman shari’a. Estas reglas son las mismas en todas las escrituras sagradas y están también en las bases éticas y sociales del comportamiento humano.

El paso siguiente después de la shari’a, que actúa como protección y contención y que es la vía amplia, clara, cristalina y rigurosa, es la tariqa, la vía más estrecha: la vía dentro de la vía. En esta vía más estrecha todo es mas sutil, está más oculto porque es el viaje personal interior.

Para llegar a Dios es necesario convertirse en un ser humano absolutamente sincero. Es necesario convertirse en un cero. El camino espiritual es esencialmente un combate, un esfuerzo constante en el que eres tu propio oponente. En árabe se lo denomina “jihad an-nafs” o “Jihad al-Akhbar”, es decir, la lucha contra el ego o la lucha mayor.

La técnica que se utiliza para purificar el corazón se llama “dikhr”, que en árabe quiere decir recordar y esto es muy interesante porque recordar viene de corazón. El corazón necesita ser alimentado como el resto del cuerpo. El dikhr es la respiración del corazón.

La esencia de la religión es el recuerdo de Dios, cuanto más Lo nombremos más real Será en nosotros.

Cada tariqa tiene un dikhr específico que es transmitido y autorizado por el sheikh, es decir, el maestro. Normalmente están basados en la repetición de los Nombres Bellos de Dios, en salawat al profeta o en la recitación de ayats del Quran.

El  corazón del ser humano es el punto de encuentro, el umbral entre dos mundos, está suspendido como un espacio en el que se encuentran el mundo externo y el misterio del mundo interno.

Para los musulmanes el corazón es el centro de la conciencia y del conocimiento humano. El corazón es la morada de la intención, por lo tanto para rectificar las acciones primero hay que rectificar el corazón. El Quran dice: “tienen corazones con los que no pueden entender” (9:87) y “Ciertamente no son sus ojos los que son ciegos, sino los corazones que están en sus pechos” (22:46).

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NOTAS

1- Ab Nasr al-Sarraj, Kital al-luma, ‘Abd al-Halim Mahmud Taha ‘Abd al-Zaqi Surur, eds.(Cairo: Dar al-Kutub al-Hadithiyyah, 1970), p.22

 2- El significado está establecido por textos claros del Quran y la sunna, como las palabras del mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él): “Sé consciente de Dios, y te Lo encontrarás ante ti.” [Tirmidhi y otros]. Esto en cuanto al significado. En cuanto a la atribución profética, sigue sin ser establecida ya que la totalidad de los ulemas del hadiz no aceptan la autenticación ni la no autenticación de hadith sobre la única base de kashf. El Mulla `Ali al-Qari dijo en en su diccionario de falsificaciones,  “Aparte de eso, su significado está firmemente establecido “. Es decir, no es un hadiz simplemente, sino un aforismo que se está de acuerdo con el Quran y la sunna.