¿Islam y terrorismo?

Los prejuicios nos alejan de la realidad.
El Islam es una religión de paz. No hay nada en su mensaje que conduzca a la violencia ni al terror, a pesar de lo que algunos auto-proclamados musulmanes digan y hagan; a pesar de lo que algunos medios de comunicación se empecinen en difundir.
El mejor antídoto tanto para unos cómo para otros es el conocimiento del Islam a través de sus sabios cualificados, quienes preservan la revelación islámica y protegen el bello mensaje que contiene.

El Legado del Profeta Muhammad

History Channel nos ofrece un viaje documental que recorre la historia del Profeta Muhammad (saws) y su legado, de la mano de estudiosos y eruditos del Islam norteamericanos, como Hamza Yusuf.

MUHAMMAD y no MAHOMA

El nombre completo del profeta Muhammad en árabe  –la paz sea con él-  es Abū al-Qāsim Muḥammad ibn ʿAbd Allāh ibn ʿAbd al-Muṭṭalib ibn Hāshim

(Árabe: ابو القاسم محمد ابن عبد الله ابن عبد المطلب ابن هاشم)

Muhammad_Floral_Calligraphy_by_HajraMeeksSu traducción es: “Padre de Qasim, Muhammad, hijo de ‘Abd Allah, hijo de Abd al-Muttalib, hijo de Hashim”.

La palabra “Muhammad” deriva de la de raíz árabe “hamd”, que significa “alabanza”.

Es el participio pasivo enfático masculino de esa raíz y se puede traducir como “el que es constantemente alabado”.

Se relaciona semántica y etimológicamente con los nombres propios, Ahmad (m), Hamid (m), Hamida (f) y Mahmud (m).

Por lo tanto, “Mahoma” no es la traducción de Muhammad, sino la castellanización de la palabra latina “Mahomet”.  Actualmente la palabra “Mahoma” es considerada un arcaísmo y sólo se conserva en los idiomas polaco y francés.

Además de ser un arcaísmo, el nombre “Mahoma” se ha utilizado históricamente para vilipendiar y difamar al profeta Muhammad –la paz sea con él-. Es la prueba de la falsificación y de la manipulación de la historia del Islam y de su profeta –la paz sea con él- que todavía reverbera en el inconsciente colectivo occidental, especialmente el europeo. “Mahoma” representa la antítesis de lo que fue en realidad Muhammad, la paz sea con él.

La palabra “Mahoma” está relacionada con “Maozim” (Álvaro de Córdoba), “Mahound” (varias fuentes) o “Bafomet-Baphomet” (proceso por herejía a los Caballeros Templarios). A través de todos estos conceptos se ha inventado “un enemigo”, “una amenaza” como una estrategia de diferenciación ante la parálisis y la confusión que experimentó la sociedad europea al entrar en contacto con Medio Oriente después de la caída del Imperio Bizantino.

El nombre Muhammad aparece cuatro veces en el Qur’an. El Qur’an se dirige a Muhammad en segunda persona, no por su nombre sino por varios apelativos: profeta (nabbi), mensajero (rasul), siervo de Dios (‘abd), anunciador (Bashir) [Qur’an 2: 119], testigo (shahid), [Qur’an 33:45] portador de buenas nuevas (mubashshir), advertidor (nathir) [Qur’an 11 2] recordador (mudhakkir), [Qur’an 88:21], el que llama [a Dios] (da’i) [Qur’an 12: 108], la luz personificada (nur) [Qur’an 5:15], y la lámpara que ilumina (Munir siraj) [Qur’an 73: 1]. Muhammad es a veces nombrado en el Qur’an con apelativos relacionados con su estado en el momento de la revelación: el arropado (al-Muzzammil) 73: 1 y el envuelto (al-muddaththir) 74.

En el Qur’an, los creyentes no han de distinguir entre los mensajeros de Dios y han creer en todos ellos (Sura al-Baqarah 2: 285). Sin embargo, Dios, hizo que algunos mensajeros se destacaran sobre otros 2: 253 y en la Sura Al-Ahzab 33:40 se señala a Muhammad como el “sello de los profetas”.

El Qur’an también se refiere a Muhammad como Ahmad, “el altamente alabado” (árabe: أحمد, Sura As-Saff 61: 6).