¿Por qué?

A pesar de su importante historia en común, el Islam y el mundo árabe son presentados a Europa como algo extraño y amenazante.

España, en particular, tiene un vínculo especial con la cultura árabe-musulmana: Al-Andalus fue el resultado del primer encuentro del Islam con Occidente.

Sin embargo, la historia fue falsificada de manera que: “El Islam es una parte muy importante de la historia española, pero aunque es muy cercana, a la vez está muy lejos“, dice Abdel Bari, profesor de historia en la Universidad Islámica Averroes, una universidad privada fundada en 1995 en Córdoba. “La gente lo ama y lo rechaza con la misma fuerza.” (Por Sara B. Miller, Especial para The Christian Science Monitor / Octubre 2, 2002).

“... En otras palabras, aunque España y Occidente se complacen de heredar y de beneficiarse del legado de la España islámica (con su propia asimilación, sin duda, del redescubierto conocimiento de patrimonio griego), hay una obstinada resistencia a reconocer la contribución que este legado tuvo en el ascenso de Europa. El viajero americano, Washington Irving observó esta paradoja, cuando visitó España durante el siglo XVIII. “Los españoles, comentó, consideraron a los musulmanes simplemente unos “invasores y usurpadores”, y parece que esto sigue vigente todavía hoy en día “… (El Legado Islámico de España: Una mirada desde el cuaderno de viaje de un musulmán por el Dr. SM Ghazanfar).

Ahora tenemos otra oportunidad para experimentar ese encuentro en un mundo globalizado, con los ojos abiertos de par en par, sobre un horizonte extendido.