Los más bellos nombres de Dios

Sheikh Tosun Bayrak al-Jerrahi (extracto del artículo de Webislam.com)

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Los más bellos nombres pertenecen a Allah: invocadLo entonces con ellos. (Qur’an 7:180)

‘Los más bellos nombres de Dios, en árabe, asma al husna, se dice que son, en total 3000 nombres, de éstos, 1000 se han revelado sólo a los ángeles, 1000 a los profetas: 300 en la Tora, 300 en los Salmos de Vida, 300 en el Nuevo Testamento y 99 en el Qur’an. En el Qur’an está escondido Su nombre secreto (ism Allah al a’zam), la esencia de todos los demás. En realidad los nombres de Allah son infinitos, no pueden ser medidos.

ALLAH

El nombre de Dios es secreto. Allah indica la Realidad Absoluta, la Verdad, es el sonido a través del que nos podemos dirigir a El. Es el Nombre de síntesis que expresa su Esencia, que encierra y, al mismo tiempo, hace trascender todos Sus Atributos que son los siguientes:

1.AR-RAHMAN EL COMPASIVO

El que bendice y da prosperidad a todos los seres sin distinción.

2.AR-RAHIM EL MISERICORDIOSO

Él es la fuente de infinita misericordia y benevolencia, quien recompensa con dones eternos a quienes usan Sus recompensas y beneficios para el bien.

3.AL-MALIK EL SOBERANO

Él es el Poseedor del universo, de la totalidad de la creación, el Regidor absoluto.

4.AL-QUDÚS EL PURO

El es el más puro, despojado de toda mancha, falta, debilidad, desvío y error.

5.AS-SALAM LA FUENTE DE PAZ

El que libera a sus sirvientes de todo peligro u obstáculo. El que saluda a todos los afortunados que están en el cielo.

6.AL-MU’MIN EL GUARDIAN DE LA FE

El que pone la fe en el corazón de sus servidores, protege a quienes buscan refugio en El y da tranquilidad.

7.AL-MUHAYMIN EL PROTECTOR

Él es el Protector y el Guardián. Él es aquél que vela por la evolución y el crecimiento de Su creación, conduciéndola a donde ella está destinada a ir

8. AL-‘AZIZ EL VICTORIOSO

Él es el Victorioso a quien no existe fuerza que lo pueda sobrepujar.

9.AL-JABBAR AQUEL QUE CONSTRIÑE SU DESEO

El es el repara lo roto, el que completa lo insuficiente, aquél que puede forzar Su voluntad sin ninguna oposición.

10.AL-MUTAKABBIR EL MAJESTUOSO

Él es el Más Grande, quien muestra Su grandeza en todas las cosas, en todas las ocasiones. La manifestación de la grandeza corresponde únicamente a Allah. En la creación, cuya existencia o no-existencia depende de la voluntad y de la sola orden de Allah, nadie tiene derecho a asumir este nombre.

11.AL-KHALIQ EL CREADOR

Es aquél que crea a partir de la nada, dando existencia al mismo tiempo a los estados, condiciones y sustento de todo lo que Él ha creado. Él establece, cómo, cuándo y dónde tendrá lugar la creación. Todas las cosas desde el comienzo hasta el fin de las existencias creadas han sido establecidas en bondad y sabiduría. De acuerdo con el perfecto orden todo sigue el sendero que le ha sido prefijado. No hay accidentes en el universo.

12.AL-BARI’ EL QUE DA INICIO A TODAS LAS COSAS

Él es aquél quien ordena Su creación con perfecta armonía, o únicamente cada cosa en conformidad consigo misma, sino cada unidad de acuerdo con las demás.

13.AL-MUSAWWIR EL DISEÑADOR DE LAS FORMAS

Da a todas las cosas la más única y bella forma, sin usar ningún modelo, configura todo de la manera más perfecta. No hay dos cosas que sean idénticas, cada creación elegida, una expresión de la infinita compasión y sabiduría de Allah.

14.AL-GHAFFAR AQUEL QUE PERDONA

Acepta el arrepentimiento y perdona y quizás transforme la falta en una buena acción.

15.AL-QAHHAR EL QUE CONTROLA TODAS LAS COSAS

Ha rodeado toda Su creación desde lo exterior y en lo interior con Su poder irresistible. Nada puede escapar a Él.

16.AL-WAHHAB DADOR DE TODAS LAS COSAS

Él es el donador de todo, sin condiciones, sin límites, sin pedir ningún beneficio ni retorno, dando cada cosa a cada uno, en todo lugar, siempre.

17.AR-RAZZAQ AQUEL QUE PROVEE

Él es el Sustentador.l Sustento se necesita para mantener la creación. Hay un sustento físico y un sustento espiritual.

18.AL-FATTAH AQUEL QUE ABRE

Es el Descubridor y el que soluciona, el que facilita todo cuanto está cerrado, atado y endurecido.

19.AL-‘ALIM EL OMNISCIENTE

Él sabe lo que ha ocurrido, lo que está ocurriendo, y lo que ocurrirá, desde el comienzo hasta el fin.

20.AL-QABID EL CONSTRICTOR

El es aquél que oprime. Toda existencia está en la palma de la Mano de Poder de Allah. Él puede cerrar Su mano e impedir que la riqueza, la felicidad, una familia, los hijos o las comodidades lleguen hasta uno.

21.AL-BASIT EL LIBERADOR

Él es el que libera. Entonces Él abre Su mano y libera abundancia, alegría, alivio y bienestar.

22.AL-KHAFID AQUEL QUE DEGRADA

Eleva a Sus criaturas al honor y la fama y el que puede precipitarlas para que sean lo más bajo de lo bajo.

23.AR-RAFI’ AQUEL QUE ELEVA

Él es el Exaltador

24.AL-MU’IZZ AQUEL QUE CONCEDE HONOR

En honor y en humillación existe la implicancia de elevación y de caída. Aquél que posee honor ha recibido un estado de orgullo y dignidad (“‘izzah”). El orgullo y dignidad de quien es honrado por Allah no es orgullo de sí mismo, sino respeto rendido al honor que ha recibido, y a Aquél que lo ha otorgado.

25.AL-MUZILL AQUEL QUE HUMILLA

26.AS-SAMI AQUEL QUE TODO LO OYE

Él es quien lo escucha todo, lo que viene desde los labios, lo que pasa a través de las mentes, lo que es sentido por los corazones; el crujido de las hojas en el viento, los pasos de las hormigas y los átomos moviéndose a través del vacío. No existe obstáculo que impida al sonido llegar hasta Él, y en medio de un casi infinito número de voces hablando a la vez, no hay ningún rumor que sea registrado menos que otro.

27.AL-BASIR AQUEL QUE TODO LO OBSERVA

Él ve todo lo que ha ocurrido, todo lo que es y todo lo que será hasta el fin del tiempo – desde el momento cuando Él indujo el mar de la no-existencia en “alam al-lahut” hasta el Día del Juicio y el Juicio Final. Él ha dado asimismo a Sus criaturas la capacidad de contemplar Su creación. Algunas de Sus criaturas ven formas y colores y movimientos mejor que los hombres, pero Él ha otorgado al hombre un ojo del corazón, para ver más profundamente que el registro de la visión normal -un ojo interno que ve al hombre interno.

28.AL-HAKAM EL JUEZ

Él es quien trae la justicia y la verdad. Él juzga y ejecuta Su justicia. Nadie puede oponerse a Su decreto y nadie puede impedir o demorar que Sus órdenes se lleven a cabo. Él es la causa de quien es juzgado, el juez, la justicia, y el juicio. Todo lo que ocurre en el universo es el efecto de esa sola y única causa.

29.AL-ADL EL JUSTO

Es la justicia absoluta, el Justo es el enemigo de los tiranos.

30.AL-LATIF EL SUTIL, EL AMABLE

Él es el más delicado, fino, gentil y bello. Él es quien conoce los detalles más sutiles de la belleza. Él es el hacedor de una delicada belleza y el otorgador de la belleza sobre Sus servidores, porque Él es Todo-Belleza. Las más finas de Sus bellezas están escondidas en los secretos de las bellezas del alma, de la mente, de la sabiduría, de la luz divina. Él contiene los más mínimos detalles de un divino rompecabezas en el que todas las cosas ajustan dentro de las otras.

31.AL-KHABIR EL CONSCIENTE

Él es quien tiene conciencia de los acontecimientos ocultos en el interior de todas las cosas. Él es aquél cuya comprensión alcanza los más profundos, oscuros y escondidos rincones de Su reino, donde ni la inteligencia humana ni Sus ángeles pueden penetrar.

32.AL-HALIM EL QUE SE ABSTIENE, EL QUE SE CONTROLA

Él es paciente en el castigo, espera dando tiempo a pedir indulgencia a fin que Él pueda perdonarlo antes que castigarle

33.AL-AZIM EL MAGNÍFICO

Él es el Más Grande – abajo sobre la tierra y arriba en los cielos, en dominios donde nuestra vista no alcanza a ver, y los cuales nuestras mentes no pueden concebir

34.AL-GHAFUR AQUEL QUE PERDONA

Un aspecto del perdón es el ocultar nuestras faltas y tratarlas como si ellas jamás hubiesen existido.

Hay tres diferentes acepciones para el perdón de Allah, tres separados y divinos atributos – “al-Ghaffar”, “al-Ghafir” y “al-Ghafur”.

‘al-Ghafir” es Su cualidad de ocultar los actos vergonzosos de Sus servidores a fin de que puedan convivir, de confiar, amar y respetarse entre ellos.

Luego Allah al-Ghafur oculta nuestras faltas en las regiones del espíritu y de los ángeles del mismo modo que Él lo hace en este mundo

“al-Ghaffar” es el de su indulgencia más abarcadora, Su misericordia esconde las faltas del hombre aún de sí mismo, y le hace olvidarlas a fin de aliviar su sufrimiento.

35.AS-SHAKUR AQUEL QUE AGRADECE

El es aquél que remunera una buena acción con una recompensa mucho más grande.

36.AL-‘ALI EL ALTO

Es más alto que la totalidad del universo creado, sin embargo,  encuentra próximo a cada átomo de Su creación en todos los lugares y más cercano al hombre que su vena yugular.

37.AL-KABIR EL GRANDE

Él es el Más Grande, cuya grandeza se extiende desde antes del comienzo hasta después del fin. Su creación y es prueba de Su grandeza.

38.AL-HAFIZ EL PROTECTOR, EL CUSTODIO

Él es quien recuerda todo lo que fue y todo lo que es, manteniendo dentro de Su divina protección todo cuanto puede ser.

39.AL-MUQIT EL QUE NUTRE

Antes de crear cada una de Sus criaturas, Allah crea su alimento. Nadie puede apoderarse del alimento destinado para cada elemento de la creación. No se extinguen los nutrientes prescriptos para cada uno hasta que lo alcanza la muerte.

40.AL-HASIB AQUEL QUE PIDE CUENTAS

Él es el que toma cuenta de todo y cada cosa que hace y le ocurre a Su creación.

41.AL-JALIL EL MAJESTUOSO

Su poder y Su grandeza, Su eternidad no guardan semejanza con ninguna energía, materia ni tiempo. Su esencia, Sus atributos, Su misma existencia son poderosas y grandes; ellas son inconmensurables en el tiempo y en el espacio, y sin embargo Él está aquí, en todas partes, en todo momento.

42.AL-KARIM EL GENEROSO

Su más grande generosidad es Su misericordia por medio de la cual Él perdona, cuando Él podría castigar. Cumple Sus promesas.

43.AR-RAQIB AQUEL QUE ESTÁ EN VELA

Él es el que observa todo,  siempre.

44.AL-MUJIB AQUEL QUE RESPONDE

Él es el que responde a todas las plegarias o necesidades de Sus servidores.

45.AL-WASI’ EL INDULGENTE

Él es la ilimitada vastedad, cuyo conocimiento, misericordia, poder, generosidad, y todo otro bello atributo son infinitos. La tolerancia sin fin.

46.AL-HAKIM EL SABIO

Él es el sabio perfecto, en Su conocimiento y en Sus acciones. No hay dudas ni inseguridades en Su conocimiento, ni éste tiene fin. Tampoco las hay en Sus mandamientos.

47.AL-WADUD EL AMOROSO

Él es aquél que ama Sus buenos servidores. Él es el único que es merecedor de amor. Allah en Su infinito e incondicional amor por Sus buenos servidores les ha dado toda habilidad, pero por encima de todas, la capacidad de amarlo a Él. Él les ha conferido la posibilidad de recibir y obtener la Verdad, que se encuentra más allá de la comprensión del intelecto ordinario.

48.AL-MAJID EL GLORIOSO

Él es el Más Majestuoso y Glorioso.

49.AL-BA’ITH AQUEL QUE RESUCITA

Él es el que revive a todos desde la muerte.

50.AS-SHAHID EL TESTIGO

Él es el que atestigua todo lo que ocurre en todo lugar y en todo momento.

51.AL-HAQQ LA VERDAD

Allah es la Verdad, que permanece siempre inmutable. El-Haqq es aquello cuya esencia es válida en sí misma. No deriva Su existencia de otro sino de Sí Mismo, es eterno. Todas las demás cosas son temporales. Existe por sí mismo, sin ser influenciado por ningún otro, es carente de cambio. Él es la única existencia verdadera. Otras, que aparecen como reales, toman su verdad de Su ser. Las verdades de todas las otras existencias se modifican en el curso de sus relaciones entre sí, y finalmente, cuando desaparecen, la creencia en que son verdad pierde validez. La creación se asemeja a la luna; en el comienzo un fino arco, tan delgado como un hilo; luego un creciente; una luna llena; luego retrocediendo y desapareciendo nuevamente. Ese es el orden del universo. Todo excepto Allah el Verdaderamente Existente, comienza, cambia, desaparece, reaparece.

52.AL-WAKIL EL RESPONSABLE, EL CUSTODIO

Allah es el último y fiel administrador. Él completa el trabajo que Le es dejado, sin abandonar nada.

53.AL-QAWI EL FUERTE

Allah es el Más Fuerte, el Incansable.

54.AL-MATIN EL INVENCIBLE, EL INAMOVIBLE

Allah es perfecto en Su fuerza y en Su firmeza. El atributo de `al-Qawi’ concierne a la perfección de Su poder, mientras que el atributo de `al Matín’ es la vehemencia, la todo penetrante acción de su fuerza. Nadie puede estar a salvo de ella, ninguna puede oponérsele. Nada puede causarle dificultades, nada puede debilitarla, ni tampoco precisa de ninguna ayuda.

55.AL-WALI EL AMIGO PROTECTOR

Allah es el amigo protector de Sus buenos servidores.

56.AL-HAMID EL DIGNO DE ALABANZA

Él es el que es alabado por todo cuanto existe. Alabar es honrar con respeto y agradecimiento al Grande que da infinitos dones.

57.AL-MUHSI EL QUE LLEVA LAS CUENTAS

Allah es el poseedor de todo el conocimiento cuantitativo. Él ve y sabe todo tal como es en realidad. Además de conocer toda existencia como una totalidad inseparable

58.AL MUBDI EL QUE HACE EVIDENTE, EL ORIGINADOR

Allah es el originador de todo, crea sin modelo ni material. En el comienzo antes del tiempo o del espacio, Allah existía. No había otro más que Él, nadie que pudiera obtener provecho de Él o perjudicarLe. Sin modelos de las cosas que iban a ser, ni materiales para hacerlos, Allah el Más Elevado, para manifestar Su existencia, dar a conocer Su belleza y perfección, y hacer sentir Su amor y compasión, creó la creación y produjo los primeros modelos.

59.Al MU’ID AQUEL AL QUE TODO REGRESA, EL REGENERADOR

Allah es el regenerador de las cosas que Él ha creado y destruido.

El atributo de `al-Mubdi’, el Originador, contiene el significado del Inventor, mientras que `al-Mu’id’ es el Re-creador y el Restaurador a la forma previa. Todos los seres y cosas transcurren a través de su período predestinado de vida y desaparecen.

60.AL-MUHYI AQUEL QUE DA LA VIDA

Allah es el dador de vida a las cosas sin vida. Así como Allah puede hacer que aquello que no existe llegue a ser, Él puede dar la vida al que carece de ella, puede matar y restaurar.

61.AL-MUMIT AQUEL QUE QUITA LA VIDA

Allah es el creador de la muerte. La muerte puede llegar en cualquier momento. Allah el Más Elevado ha destinado un tiempo para que cada ser venga a la existencia, y un tiempo para abandonarla.

62.AL-HAYY EL VIVIENTE

Allah es aquél cuya vida es perfección y eternidad. Conoce todo y todas las acciones son Suyas. Todo conocimiento está dentro de Su conocimiento; toda existencia está comprendida siempre dentro de Su acción.

63.AL-QAYYUM AQUEL QUE EXISTE POR SI MISMO Y POR EL CUAL TODO EXISTE

El Eterno. Su existencia no se apoya en nadie diferente de Él Mismo, se encuentra por encima de toda otra. Da lo que es necesario para que las cosas sean. Ha creado las causas de la existencia de todas ellas hasta el momento destinado. Todo vive debido a Él.

64.AL-WAJID AQUEL QUE ENCUENTRA TODO LO QUE DESEA

Allah encuentra y obtiene cualquier cosa que Él desea cuando quiera que Él lo desea.

65.AL-MAJID EL ABSOLUTAMENTE EXCELENTE, EL GLORIOSO

Allah es el Más Glorioso, el que muestra generosidad y munificencia infinitas a aquellos que Le son cercanos.

66.AL-WAHID EL UNO

Allah es el Único. El no tiene igual, nadie es como Él, ni hay ningún par en Su esencia, ni en Sus atributos, ni en Sus acciones, ni en Sus órdenes, ni en Sus bellos nombres.

Es Uno en Su esencia. Todo lo demás es Su creación. Es Uno en Sus atributos. Entre Su creación, y singularmente en el hombre, pueden existir signos o símbolos de Sus atributos a fin que percibamos un sentido de Sus cualidades y reforcemos nuestra fe; salvo ello, las manifestaciones de Sus atributos no se asemejan en absoluto a éstos.

Es Uno en Sus acciones. No necesita de ayuda alguna en Su acto de creación, ni tampoco para hacer aquello que es Su voluntad con Su creación. Aquellas que aparecen a nosotros como causas materiales y espirituales son incapaces de causar nada por sí mismas.

Es Uno en Sus órdenes y en Su justicia. Es la única fuente de recompensa, castigo, buenas acciones o pecados. Nadie sino Él posee el derecho de afirmar “Esto está bien, esto está mal, esto es legítimo, esto es ilícito.”

Es Uno en Sus bellos nombres, ninguno de los cuales puede ser atribuido a otro que no sea Él. Su unicidad es indivisible. Él es una totalidad carente de partes.

67.AL-AHAD EL UNICO

Él es la unidad en la cual todos los nombres, atributos, y sus relaciones con alguno y con todo, están unidos.

68.AS-SAMAD EL ETERNO

Es el que sacia todas las necesidades, y todo está en necesidad de Él.

69.AL-QADIR EL PODEROSO

Hace aquello que Él dispone, de la manera en que Él decreta. Ha creado el universo como un espejo para reflejar Su poder. Él creó el universo por El Mismo, sin necesitar de la ayuda de nadie, a partir de la nada, y sin ningún material ni modelo. Él dijo “Sé!” y el universo ingresó a la existencia. Si Él lo desea, Él puede destruirlo todo y enviarlo de regreso a la nada. Si una cosa no se ha producido, no es porque Él no posea el poder para hacerla ocurrir, sino porque Él no la ha deseado.

70.AL-MUQTADIR EL OMNIPOTENTE

Allah es el que crea todo poder y posee control total sobre todos los poderes.

71.AL-MUQADDIM AQUEL QUE HACE AVANZAR

Allah adelanta a quien El lo dispone.

72.AL-MU’AKHKHIR AQUEL QUE HACE RETROCEDER

Allah es Él que deja atrás a quien Él dispone, y demora su progreso.

73.AL-AWWAL EL PRIMERO

Allah es el Primero. No hay nadie antes que Él, que Él es auto-existente, todo proviene de Él y que Él es la causa de todo cuanto ingresó a ser.

74.AL-AKHIR EL ÚLTIMO

Allah es el ûltimo. Es el Ultimo porque cuando todo desparece solamente Él existe:

75.AZ-ZAHIR EL MANIFIESTO

Una cosa es aparente para algunos y oculta para otros de acuerdo con las habilidades de ver y deducir. Allah Él Más Alto está oculto de aquellos que buscan verlo por medio de sus sentidos o de su imaginación, pero Él es aparente para aquellos que buscan conocerLe mediante la sabiduría y razón que les ha otorgado. Se encuentra escondido en la infinitud de Su infinito poder y existencia. Él es como una luz que hace todo visible, sin embargo Su misma Luz actúa como un velo para Su Luz. Eso que no posee límites parece no tener forma, por consiguiente se hace invisible.

76.AL-BATIN EL OCULTO

Su existencia es a la vez manifiesta y oculta. Él es aparente porque los signos de Su existencia son visibles aún para los ciegos, pero Su esencia se esconde a nosotros

Sin embargo no es posible para la criatura, el conocer verdaderamente al Creador, porque el conocimiento, la mente, la comprensión del que es creado, son limitados. Por consiguiente estas herramientas abarcan solamente un área limitada. Esperar que una existencia temporal y limitada abarque un concepto eterno e infinito, es absurdo. ¿Acaso puede caber un océano dentro de un balde? Y sin embargo, un balde lleno de agua del océano, aunque sea “el océano, es del océano”. La manifestación de Sus atributos en Su creación es como ese balde de agua: no Él, pero de Él. Su escondida esencia es como el océano, cuyas profundidades y anchura son infinitos, inimaginables.

77.AL-WALI EL ALIADO, EL PROTECTOR

Allah es el único Administrador y Gobernador de la creación entera.

78.AL-MUTA’ALI AQUEL QUE ESTÁ POR ENCIMA DE LOS ATRIBUTOS DE LA CREACION

Así como las necesidades de Su creación aumentan, Sus dones crecen. Allah, el Supremo, está exento de todas estas frustraciones y defectos

79.AL-BARR EL QUE HACE EL BIEN

Allah es el Perfecto Hacedor del Bien.

80.AT-TAWWAB EL QUE ACEPTA Y RECOGE EL ARREPENTIMIENTO

Es Él que hace retornar al hombre al arrepentimiento constantemente. ‘Tawba’: significa regresar: “retornar del estado de rebelión a la trayectoria recta de la virtud”.

81.AL-MUNTAQIM EL QUE DA JUSTO CASTIGO

Allah es el Gran Vengador. Castiga a quienes persisten en la rebelión, delirando en su inconciencia y egoísmo, creando desarmonía, tiranizando a Su Creación. Les avisa con repetidas advertencias, acepta sus excusas, demora su castigo.

82.AL-‘AFU EL QUE PERDONA, AQUEL QUE TODO LO TOLERA

El que perdona a todos cuantos se arrepienten sinceramente como si no tuvieran ninguna falta anterior. Es una intensificación de `al-Ghafur’. Al-`Ghafur’ significa el pasar por alto los errores, los errores tolerados aún existen, mientras `’Afu’ implica destruir, eliminar las faltas: los errores desaparecen

83.AR-RA’UF EL CLEMENTE, EL TIERNO

Ha creado todo con Su mano de poder, y puede extinguirlo, ya que Él no necesita de Su creación. Este poder e independencia, Su capacidad de percibir la totalidad de las cosas, incluyendo la rebelión y la negación en alguno de Sus creados, no le impide ejercer su infinita misericordia y clemencia

84.MALIK AL-MULK EL POSEEDOR DE LA SOBERANIA, EL SEÑOR DEL REINO

Es el eterno propietario de Su reino. No comparte con nadie ni la propiedad ni el poder, ni el gobierno, ni la preservación del universo. El universo íntegro es un reino porque toda la creación se encuentra interconectada -como el hombre mismo, cuyas manos, pies, ojos, mente, corazón y todos sus órganos son unidades individuales, sin embargo aunadas, formando una totalidad. El universo es un todo con partes armoniosas, creadas para realizar y cumplir un propósito.  El hombre es el universo en microcosmos; cualquier cosa que viva en el universo, existe en él. El es también la suprema creación y el representante de Allah.

85.DHUL-JALAL-WAL-IKRAM EL SEÑOR DE LA MAJESTAD Y DE LA MAGNIFICENCIA

86.AL-MUQSIT AQUEL QUE PESA EN LA BALANZA

Allah es aquel que actúa y distribuye en justicia y equidad.

87.AL-JAMIY’ AQUEL QUE REÚNE

Reúne cosas que están dispersas, las agrupa sin importar que sean parecidas o diferentes, o aún opuestas.

88.AL-GHANI AQUEL QUE ESTÁ LIBRE DE NECESIDAD

Es el Opulento que es auto-suficiente. Su esencia y atributos no guardan relación con ninguna otra cosa. No necesita, ni tampoco precisa ganar.

89.AL-MUGHNI AQUEL QUE SATISFACE TODAS LAS NECESIDADES

Es el Enriquecedor. Allah hace rico a quienquiera que Él desea, y a quienquiera que es Su voluntad, lo torna pobre.

90.AL-MANI’ AQUEL QUE IMPIDE, AQUEL QUE DIFICULTA

Allah es el que desvía el daño de Su creación. Cuando nuestros afanes no se dan, es una manifestación del atributo de Allah de `al-Mani`’ el Obstructor.

91.AD-DARR EL QUE DAÑA

Allah es el creador de lo dañino y de lo malo así como es el creador de lo bueno y de lo beneficioso.

92.AN-NAFI EL QUE BENEFICIA

Ha creado al hombre como lo mejor de Su creación y le ha conferido dones que le hacen único y superior al resto de ella. Los mejores dones que Él ha dado al ser humano son el intelecto, la conciencia, y la fe. Estos son los medios por los cuales nos enseñó a discriminar y elegir por nosotros mismos.

93.AN-NUR LA LUZ

Es la Luz que es difundida sobre la creación entera, haciéndola visible.

Así como esta Luz es responsable de tornar visible lo sensible, también permite conocer lo concebible. La luz que muestra lo perceptible es la luz de la fe y de la sabiduría, y el ojo que la ve es el ‘basirah’ el ojo del corazón. Esa Luz es la luz de la existencia; la no-existencia es oscuridad. Esa Luz se hace visible a sí misma así como hace que todo lo demás lo sea. Esta Luz es la luz que trajo la manifestación desde la oscuridad de la no-existencia. No hay un solo átomo entre todas las cosas que viven en los cielos y en la tierra y en aquello que se encuentra entre ellos que no apunte a la existencia de su Creador.

94.AL-HADI AQUEL QUE GUIA

Allah es el que crea la guía, conduciendo a Sus servidores al bien, a la generosidad y la satisfacción de sus necesidades. El guía primero a Sus mejores servidores al conocimiento de Su esencia. Luego El guía sus otros buenos servidores a contemplar en su creación las cosas que manifiestan Sus atributos. El guía cada criatura hacia aquello que le es necesario para su existencia.

95.AL-BADI AQUEL QUE CREA CON PERFECCIÓN

Allah es el Originador de la creación, a la que creó sin modelo ni material.

96.AL-BAQI EL ETERNO

Él es después del después; Él es también antes del antes. Él no tiene ni principio, ni fin. El tiempo solamente existe para la cambiante creación. El Tiempo comenzó con Su palabra de creación y tendrá fin en el Día del Juicio. No existía el tiempo antes de la creación, pero Allah existía. La creación tendrá fin, y el tiempo con ella, pero Allah continuará existiendo. Este mundo no es sino una casa de huéspedes, donde el visitante se queda por un tiempo, y luego parte.

97.AL-WARITH AQUEL QUE ES HEREDERO DE TODO

Es el Heredero final, a quien todo es dejado, después que sus poseedores temporales han partido. Es el que existe después que toda existencia desaparece; es a Él a quien toda existencia retorna

98.AR-RASHID EL  QUE GUIA POR EL CAMINO RECTO

Allah es el Recto Maestro que ordena rectitud para toda criatura.

99.AS-SABUR EL PACIENTE

En todas las cosas Él es, en perfecta medida y en perfecto tiempo.
es paciente y ama. En Su creación así como en Sus acciones, en Su trato con Su creación.

Los más bellos nombres de Allah

La Ciencia de los Nombres: al-Quddûs

 Abderrahmán Muhámmad Maanán

(fuente: Musulmanes Andaluces)

gertrud ritz

El Nombre de Allah Quddûs se suele traducir por Santo, pero quizás sea más correcto el término Insondable

Entre los Nombres de Allah figura el de al-Quddûs, que desborda ampliamente todo intento de explicación. Es más, pretende precisamente sumergirnos en una radical perplejidad ante la Verdad que nos hace ser, señalándonos Su desproporción, su inasequibilidad. Incluso nos somete a aparentes contradicciones, pues su función es también la de subrayar nuestra insuficiencia ante la Verdad Absoluta, la escasez de nuestros recursos para abarcarla en el entendimiento. Al-Quddûs es Allah al margen de todos los intentos de apresarlo en definiciones, por bienintencionados que sean. Lo podemos traducir por el Insondable. Es un Nombre que nos habla de la grandeza infinita de Allah y, por otro lado, de nuestra incapacidad para imaginarla. Asumir nuestro fracaso ante Allah será la clave para comprender las implicaciones más íntimas de este Nombre de Majestad y Dominio. Quddûs es Allah en Su inasibilidad: Él es Señor de todas las cosas, y a Él nada lo somete, ni tan siquiera el entendimiento más agudo.

Sin embargo, el Nombre de Allah Quddûs se suele traducir por Santo, pero quizás sea más correcto el término Insondable. Efectivamente, Quddûs no es una palabra con la que se pueda describir en árabe otra cosa que no sea la realidad incontenible del Uno-Único. Nadie, aparte de Allah, es Quddûs. Si aceptáramos la traducción por Santo incurriríamos en colisión con este aspecto fundamental de la palabra: en árabe, se reserva exclusivamente para la Verdad Hacedora de todas las cosas, Presente pero esencialmente inaprensible. No se trata de santidad, sino que Quddûs sugiere el carácter ininteligible de lo que Allah es, se trata de Su inefabilidad que está más allá de lo que el lenguaje humano es capaz de expresar. Del término Santo o Sagrado sólo aceptaríamos su alusión a una dimensión misteriosa, a una naturaleza incomprensible, matices que están en ese Nombre árabe.

Quddûs es un muy noble calificativo que nos habla de la Identidad de Allah, de Su Dzât, de Su Esencia indefinible, de Su Secreto Remoto, de Su absoluta incomprensibilidad, ahí donde nada sirve para hacerse una idea de lo que Él es, ahí donde no hay términos para Su Grandeza, Su Infinitud, Su Belleza deslumbrante. Es Allah en Sí Mismo, en la tersura de Su Verdad, ante el que sólo cabe rendirse pues nuestros recursos no llegan ni a los aledaños de lo que Él es.

Este Nombre es el antídoto contra todo intento de reducir a Allah a medidas, de ponerle límites, de someterle a la reflexión o al entendimiento. Él es la Verdad dominante que nada ni nadie puede pretender poseer. Él es radicalmente distinto a cualquier conclusión a la que lleguemos, y esto es de trascendental importancia. Se trata de un Nombre cuya significación predomina sobre el sentido que queramos darle a cualquier otro de Sus Nombres. Es el misterio depositado en el fondo de cualquier expresión con la que el Corán o la Sunna nos acerquen a Allah. Cuando creamos haber “entendido” a Allah, inmediatamente debe venirnos a la memoria que su auténtica condición es la de al-Quddûs, y la humildad se nos impondrá como corrector que nos evitará el gurûr, la soberbia en la que con frecuencia incurre el que supone haber conocido a Allah. El gurûr, esa soberbia propia del que considera haber alcanzado la verdad, es un velo cegador que impide avanzar en el conocimiento de Allah, que no tiene final. Y esa arrogancia tiene en el Nombre al-Quddûs su freno, pues reduce a la nada toda pretensión y sume a la inteligencia en la perplejidad. Ante Allah-Quddûs no vale nada, salvo llevar la frente al suelo dejando atrás todas las certezas y seguridades, que se deshacen ante la Presencia impredecible del Uno-Único, abarcador de todas las cosas mientras que nada ni nadie lo abarca.

En un intento de definición de la palabra en sí -atendiendo a su significado léxico y sin pretender que valga definitivamente para Allah, pues no es todo lo radical que debería ser-, se nos dice que Quddûs es aquél que no puede ser descrito comparándolo con nada que los sentidos físicos o la imaginación o la razón puedan captar. Según esto, Su realidad no puede representársela la imaginación; la ilusión o la fantasía no llegan a acercársele, la conciencia no lo comprende, la reflexión no lo abarca. Escapa siempre a todo intento de delimitación. No hay fronteras para Su profundidad ni barreras para Su voluntad. Insondable es aquél cuya perfección no puede ser definida de modo alguno porque está mucho más allá de lo que ninguna palabra puede describir

Algunas veces se ha dicho también que Quddûs es el que está libre de defectos, pero esta definición está cerca de ser descortés con Allah, porque negar que en Él haya defecto es como si se dejara entender que pudiera tener alguno. En efecto, hay quienes opinan que es un mérito entender que Allah no se asemeja a nada: que Él no es esencia ni accidente, ni cuerpo ni espíritu, que no tiene color, ni olor, ni sabor, que no está en ninguna parte, ni arriba ni abajo, ni dentro ni fuera, que por Él no pasa el tiempo, que nada que el hombre pueda intuir le hace justicia… creyendo que con ello se está hablando de la inasibilidad de Allah, de Su Majestad incomparable. Pero de un rey no se dice simplemente que “no es un barrendero” o “no es un sastre”, que en lugar de ser una alabanza parecería un insulto; esa no es la definición que corresponde a un rey, y al igual sucede con Allah: no se dice de Él que no tiene defectos, sino que es inimaginable, incomprensible e insondable. Esto alude a Su Perfección sin poner a su lado ninguna comparación que lo antropoformice ni ninguna negación que lo reduzca a la simple nada. Esta observación ya la hizo el Imâm al-Gazâli, para quien Allah, en Su Secreto, es pura afirmación de Sí Mismo, y ahí no pueden hacerse negaciones tales como “Él no es tal cosa”: Él es Allah en Su Quds, en Su Verdad ininteligible para el entendimiento humano, pura positividad para la que, simplemente, no hay palabras humanas.

Por eso decimos que al-Quddûs es el que está privado de toda descripción, incluso de las perfecciones que el hombre pueda imaginar, y está privado de toda negación: ahí sólo está Él, al margen de todo lo que el hombre quiera decir, afirmando o negando. Él está Exento (Munaççah): es el radicalmente Puro en la hondura infinita de Su Verdad Insondable. Y es porque el ser humano primero se analiza a sí mismo y acaba considerando que lo mejor que hay en él es su capacidad para conocer, su poder para elegir, su oído, su visión, su palabra, su voluntad, etc., y considera que todo ello son perfecciones del ser que también atribuye a su Creador. En segundo lugar, encuentra en sí mismo defectos y carencias, como su ignorancia, su incapacidad para realizar ciertas cosas, su sordera, su mudez, su ceguera, y los considera defectos que niega en su Creador. Es así cómo imagina a su Señor, atribuyéndole en grado sumo sus propias perfecciones y negándole sus carencias. Pero Allah está mucho más allá de las plenitudes y de los defectos que pueda haber en la creación.

En sí, Allah es Quddûs, y es Insondable en lo que Él es, y no hay perfección ni plenitud que le hagan justicia, porque está infinitamente por encima de lo que el hombre pueda adivinar. Creador de todas las cosas, de las perfecciones y de los defectos, Él es anterior a todo ello. Y si no fuera porque Él mismo nos ha autorizado a utilizar ciertos términos para describirlo (como decir que Él tiene Voluntad, Ciencia, oye, habla, escucha, etc.), todos serían inapropiados para Él. Por tanto, en todas esas descripciones autorizadas por la Revelación hay que tener en cuenta la regla según la cual son insuficientes para abarcar a Allah, y sirven exclusivamente de acercamiento a Él.

Llamamos Quds a ese ‘recinto de Su intimidad’ 1 en el que Allah es incomprensible, inabarcable, insondable, pero positivo y afirmado, Realidad inimaginable pero consistente. Es el secreto de Su Verdad. Quds es Su Espacio -sólo por decirlo de alguna manera-, es ahí donde todo lo relacionado con Él es inefable, inaprensible, misterioso por su hondura, abismal en sus connotaciones, inasequible al entendimiento, indescifrable por el pensamiento. Decimos que ha accedido al Quds de Allah la persona que ha sido deslumbrada por la significación más profunda de Allah. Es la persona que ha retirado el velo de las convenciones intelectuales que limitan a la mayor parte de los hombres y descubre que no hay palabras que describan a Allah, que no hay imágenes que retraten Su pureza, ni adjetivos que hagan justicia a Su esplendor, ni pensamientos que encierren Su totalidad, ni sentimientos que sean suficientes para intuirlo. Es la morada del perplejo ante su Señor. Su éxtasis es el servicio que rinde a esa Verdad que lo subyuga, su admiración es el tributo que rinde al Inimaginable, el Insondable, el Quddûs. Y la sabiduría que ahí se desborda sobre esa persona es pura luz, que se materializa en un conocimiento de la realidad profunda de las cosas y de los acontecimientos. Quien ha tenido la fortuna de penetrar en el Quds, vuelve al mundo de los sentidos convertido en sabio, en alguien que sintoniza fácilmente con las verdades esenciales de todo cuanto le rodea.

Estas son, pues, las exigencias y los frutos de este Nombre. Por un lado, demanda al musulmán ensimismarse en el Infinito, no para atraparlo, sino para quedar deslumbrado por Él. Y luego, traerse a este mundo esa experiencia para adivinarla en el trasfondo de todas las realidades. Ese Infinito inexpresable está en la raíz y en la fuerza de las cosas.

* El Quds del hombre, el recinto de su insondabilidad, está en alcanzar un grado en el que su voluntad y su saber estén libre de condicionantes. Se asemeja a al-Quddûs es que libera su voluntad de apegos groseros y libera su reflexión de materialidad. Se reviste con esa noble cualidad el que ensimisma su entendimiento y hunde su ser en las verdades más descarnadas, quien consagra su reflexión a las ideas más nobles, a los pensamientos más alejados del interés, de la superficialidad y la grosería. Es el que se desata por completo del mundo y sitúa su universo interior más allá de toda corrupción. El que enraíza su corazón en la órbita de los Malâika, distanciándose de la materia, se acerca a la sutilidad del Quds, donde no hay ni perfecciones ni defectos que la mente humana pueda determinar, sino pura eternidad e infinitud anterior a toda existencia concreta.

Suele decirse que ello se logra gobernando la voluntad aviniéndola a la Sharî‘a, de modo que todo lo que haga o deje de hacer el musulmán sea conforme a la Voluntad de Allah expresada en la Ley revelada. Para ello necesita de dos ciencias, el Fiqh y el Tasawwuf, es decir, el Derecho y la Vía espiritual. Con esas dos herramientas hace que su voluntad se emancipe de todo egoísmo. Y logra emancipar su pensamiento guiándolo bajo las directrices de otra ciencia, el Kalâm, o Discurso sobre las verdades fundamentales del Islam, que es pura abstracción que sumerge su reflexión en lo insondable.

Ese es el ‘Abd al-Quddûs, el Servidor del Insondable, el que ha sumergido su ser en el Ser de su Señor, y ha rebasado todos los límites, el que ha superado los obstáculos que atan a los hombres, los que ponen fronteras a sus aspiraciones.

 

Nota

1. Quds es el nombre que recibe en árabe Jerusalén, por los acontecimientos sobrenaturales que han tenido lugar en ella.