Reflexiones andalusíes

Dr. Umar Faruq Abd-Allah Wymann-Landgraf

Febrero 2000

(publicado en alhaddad.org | 26 diciembre 2008

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En el siglo 10 DC Hroswitha –una princesa sajona y la primera poetisa alemana conocida- escribió que Córdoba, la capital del califato de al-Andalus, era: “El adorno del mundo”. En la época de Hroswitha, Islam y civilización eran sinónimos. La Casa del Islam tenía un faro fabuloso en el este: la Persia sunnita y otro más espectacular en el oeste: al-Andalus.

Los historiadores cristianos de la Edad Media, hablaban de “las dos Españas”, una cristiana y otra musulmana. Entendían por España “Hispania”: la península Ibérica, es decir, España y Portugal no la entidad política actual denominada España. No había duda de cuál de las “dos Españas” fue la mayor y la más espléndida. Los europeos llamaron a los andaluces, moros y a su cultura, morisca. Nuestros nombres: Moore, Morris, Maurice y Moritz (o Mauro, Mauricio en castellano) eran formas medievales de “moro” y “morisco”.

Los musulmanes, por su parte, hablan de “al-Andalus”, abarcando todas las partes de Iberia que fueron musulmanas. “Al-Andalus” se expandía o retrocedía, según fluctuara la suerte del Islam en Portugal y España. Los musulmanes no se centraron en el fenómeno de las “dos Españas”, sino en el de las “dos orillas” [al-‘udwatan]: las orillas norte y sur del Estrecho de Gibraltar. El inmenso poder cultural, comercial, político y militar de al-Andalus residía en el secreto de sus “dos orillas”. Cuando las orillas estuvieron unidas o bien conectadas, al-Andalus fue la tierra más rica y más formidable de Europa. Cuando las “dos orillas” y sus pueblos fueron separados, al-Andalus se debilitó y se enfrentó a la derrota ante los ejércitos bárbaros de “la tierra vasta” [al-ard al-Kabirah]: la Europa más allá de los Pirineos.

Al-Andalus fue una de las más grandes manifestaciones de civilización de la que Europa ha sido testigo. Los andalusíes fueron conscientemente europeos y cultivaron esa identidad en su poesía. Un poeta andalusí podía apartarse de las normas y hablar, por ejemplo, de una mujer hermosa con ojos verdes y cabello rojo, no de la belleza tradicional árabe con el cabello negro y grandes ojos oscuros. Étnicamente, los musulmanes andalusíes no diferían significativamente de sus vecinos cristianos de la civilización del norte. La civilización andalusí era tolerante y cosmopolita, abarcaba musulmanes, cristianos y judíos. Su población musulmana era diversa: iberos [latinos y celtas], imazighen (“bereberes” -Ver nota del traductor)*, árabes, teutones, africanos subsaharianos, eslavos, persas y otros. En sus momentos más oscuros, al-Andalus conoció divisiones raciales detestables, especialmente entre los imazighen (bereberes) y los árabes, pero tuvo éxito en arabizar rápidamente a su población y articularla en un sólo cuerpo. Muchos cristianos y judíos abrazaron el Islam. Se dice que Maimónides [Musa ibn Maimun] -el gran médico judío y erudito talmúdico de Córdoba- afirmaba que el mayor peligro que tenía ante sí un judío andalusí era la atracción del Islam. Los musulmanes de al-Andalus tenían un apego sincero y profundo al Islam y al árabe. En la práctica, su sociedad era trilingüe. Se cultivó un sofisticado árabe coránico, pero también se utilizaban el andalusí -el árabe coloquial andalusí- y “al-‘Ajamiyah” [aljamiado], una lengua romance cercana al español de Castilla, pero escrita en alfabeto árabe.

El atractivo estilo de vida andalusí seducía a los cristianos y a los judíos y a muchas poblaciones circundantes. Los cristianos y los judíos andalusíes se enorgullecían de la lengua y de los hábitos y estilos árabes. Algunos judíos andalusíes escribieron sobre las virtudes del árabe y lo consideraron superior al hebreo. Judá ben Tibbon -un médico y traductor de obras árabes al hebreo- sostenía que el árabe era el idioma más rico del mundo y el más adecuado para todo tipo de escritura. Creía que era el  árabe y no el hebreo la lengua poética suprema y el lenguaje perfecto para la filosofía, ya que por su naturaleza, penetraba el corazón de las cosas, hacía claro lo que era oscuro y exponía las sutilezas.

La Gente del Libro -especialmente los cristianos- fueron llamados “musta’ribun” [mozárabes]: “los que imitan a los árabes”. Cuando Alfonso VI reconquistó grandes regiones del norte y centro de Iberia en el siglo 11, tuvo que “europeizar” a los cristianos de sus nuevos dominios y hacerlos cristianos  “latinos” otra vez, en lugar de los cristianos árabes en los que se habían convertido. Alfonso VI introdujo la liturgia romana en sustitución de la mozárabe. Patrocinó el arte románico en vez del morisco y difundió la escritura carolingia. Desde la época de Alfonso VI en adelante, una de las funciones principales de la Iglesia y, más tarde de la Inquisición, sería destruir la cultura árabe y sustituirla por el cristianismo latino.

La  etapa “arabófona” de la civilización islámica en la Península Ibérica se prolongó por más de ochocientos años, desde 711 hasta después de la caída de Granada en 1492. Sin embargo, la influencia musulmana en la Península Ibérica duró más tiempo. Millones de musulmanes permanecieron en ella después de la caída de Granada. Aquellos que no podían salir libremente o huir con éxito fueron convertidos forzosamente al catolicismo en el siglo 16 y se les prohibió hablar árabe o mantener su cultura árabe. La Iglesia dividió Iberia entre cristianos viejos y nuevos, dos clases sociales diferentes y desiguales mantenidas bajo el control de la Inquisición durante siglos. Los musulmanes convertidos a la fuerza fueron llamados “moriscos” [pequeños moros], mientras que los judíos convertidos a la fuerza fueron llamados “marranos” [cerdos]. A menudo los niños moriscos eran sustraídos para ser criados como cristianos en monasterios, conventos y otras instituciones eclesiales.

Grandes poblaciones de moriscos fueron expulsadas del sur de España y de las regiones costeras del este y reubicadas en el norte. Pero estas medidas extremas no pudieron matar el espíritu del Islam en los corazones moriscos. Se rebelaban con frecuencia y pedían constantemente a los poderes musulmanes que vinieran a su rescate. En definitiva, España expulsó a cientos de miles de moriscos desde 1609 hasta 1614, pero este mismo hecho facilitó la fractura del poder y la riqueza de la España imperial que se basaba en la energía y la habilidad de sus moriscos. Esto marcó el final de la edad de oro de España, “los Reyes Católicos” nunca recuperaron su gloria perdida. El cardenal francés Richelieu, primer ministro de Luis XIII, dijo que la expulsión de los moriscos fue: “. . . el consejo más descarado y bárbaro registrado en la historia de las edades precedentes.”

El genocidio de moros y moriscos, judíos y marranos contrasta con la tolerancia islámica, que había sido el sello de al-Andalus desde su inicio y uno de los secretos de sus grandes logros. La “Gran Inquisición”, que comenzó en 1483, fue “el primer acto de la España unida”. La mayoría de los cristianos europeos detestaba la Inquisición sobre todo cuando España -en su espíritu inquisitorial- trató de aplastar los movimientos protestantes. En 1588 Felipe II envió a su “Armada Invencible” con esta intención a la Inglaterra recién convertida al protestantismo. Las guerras criminales de España contra los protestantes holandeses, que continuaron de forma intermitente desde 1579 hasta 1648, fueron obra de la Inquisición. El odio de los europeos a la Inquisición y la reacción en su contra estuvieron entre las razones del éxito de la Reforma protestante. El historiador francés del siglo 19, el conde Charles de Montalembert, dijo: “En efecto, admito que la Inquisición en España destruyó el embrión del protestantismo, pero desafío que alguien demuestre que ha tenido el apoyo de la opinión pública de Europa y la simpatía de una humanidad ultrajada”. Sin embargo, la larga y grotesca sombra de la Inquisición se ha cernido sobre occidente durante siglos. La sangrienta guerra civil española (1936 – 1939) fue en parte fruto de la brutal división entre las clases sociales españolas que fomentó la Inquisición. Incluso el Ku Klux Klan, las políticas genocidas del fascismo nazi y las de “limpieza étnica” de Slobodan Milosevic pertenecen a su descendencia bastarda.

Los musulmanes andalusíes eran por lo general conservadores. Los nuevos desarrollos del mundo islámico oriental no se recibían fácilmente en al-Andalus. Sin embargo, su civilización no era rígida, mezclaba una profunda comprensión de la tradición islámica con una originalidad y una improvisación únicas cuando las circunstancias lo requerían. Por ejemplo, los juristas andalusíes aceptaron que las minorías cristianas construyeran nuevas iglesias, mientras que en otros países islámicos sólo se les permitió mantener las que ya existían.

Córdoba y otras grandes ciudades andalusíes eran brillantes centros de aprendizaje. Los estudiantes de lugares tan lejanos como Inglaterra y Europa continental iban allí a formarse. Roger Bacon fue uno de ellos y opinaba que el aprendizaje del árabe era esencial para el progreso científico. Al igual que sus homólogos en el este, los andalusíes hicieron un uso inteligente de las propiedades del waqf, mediante las que se ofrecían hospitales y escuelas gratis, se mantenían carreteras y puentes, se aprovisionaban ejércitos y guarniciones, se pagaban los viajes oficiales a Europa para liberar cautivos y prisioneros de guerra e incluso se cuidaban a los animales de carga que eran demasiado viejos para trabajar. Los precedentes legales de la Iberia islámica son una fuente importante del “fiqh de minorías” para los musulmanes en la Europa y la América de hoy y puede decirse que probablemente esta disciplina islámica ha tenido su origen en al-Andalus.

Al-Andalus produjo muchas de las mentes más brillantes de las ciencias islámicas y árabes. Sus obras, incluso hoy,  son inigualables. Los andalusíes también dominaron las matemáticas, la geometría, las ciencias físicas y la medicina. Ellos pusieron los cimientos de la historia de la ciencia. Incluso la música árabe era una ciencia avanzada, la música andalusí está entre las formas de música más desarrollada que el mundo ha conocido y es una de las fuentes de nuestra música clásica. Los andalusíes no sólo la utilizaban como un entretenimiento, sino también para curar la locura. La arquitectura y las bellas artes moriscas desarrollaron modelos tradicionales con una originalidad distintiva. El profundo desarrollo del arte andalusí puede reconocerse a través de los siglos en la majestad silenciosa de la Gran Mezquita de Córdoba y en al-Hamra de Granada.

Durante sus siglos ilustres, al-Andalus fue poderoso en la tierra y en el mar. Al igual que España en su edad de oro, la fuerza del ejército andalusí se basaba en su poder marítimo. Su formidable fuerza militar era correspondida por su potencia cultural, económica y política. Durante siglos, al-Andalus disfrutó de una prosperidad económica que eclipsó los logros de la antigua España romana. El poder económico andalusí afectó a la Europa continental, Gran Bretaña, Irlanda y Escandinavia y alteró los patrones de comercio anteriores. La fuerte economía andalusí trajo prosperidad a Iberia y a su entorno, pero originó siglos de pobreza y atraso en el norte de Europa al desviar el flujo de su comercio tradicional.

Los andalusíes eran famosos en todo el mundo como artesanos, agricultores, criadores de caballos y de ganado. Durante siglos, el caballo árabe andalusí fue el más conocido en Europa. También fue el antepasado del pony indio americano que desciende de los caballos traídos por los españoles al Nuevo Mundo. Los andalusíes dominaron la ingeniería hidráulica en un nivel que aún hoy no es completamente entendido. Produjeron brillantes aceros y aleaciones, moldearon espadas y armas excelentes. Construyeron barcos dignos del mar Atlántico, mezquitas y otros edificios que serán admirados hasta el fin de los tiempos. Fabricaron seda y telas de calidad, productos de cuero, cerámica, muebles, lámparas, candelabros, aromatizadores y joyas. Se dijo que en la Sevilla árabe se podía encontrar cualquier cosa imaginable, incluso “leche de gorriones”. Los musulmanes de al-Andalus introdujeron las naranjas, los limones, el algodón y los árboles de morera en Europa y originaron una revolución agrícola en el mundo medieval. Los olivos duraron siglos y se dice que muchos de los que hay actualmente en las colinas de España fueron plantados por manos árabes.

Las identidades de España y Portugal están vinculadas inseparablemente a la herencia de al-Andalus, a pesar de que aún hoy, son pocos los historiadores ibéricos que han sido capaces de aceptar ese legado. Sin embargo, no son las únicas herederas del pasado andalusí. Las historias de Europa y las Américas también están vinculadas a al-Andalus de una forma sutil e imprevisible. El surgimiento y el dominio de los vikingos desde el siglo 9 hasta el 11 es una parte profunda de la historia de Europa occidental y de Rusia. Este complejo fenómeno tuvo varias causas, pero una de ellas fue la poderosa economía andalusí de la época que minó el crecimiento económico en el norte de Europa. El reino normando de la Francia del siglo 10 que conquistó Inglaterra en el 11 es uno de los acontecimientos críticos de la historia medieval. Los normandos tuvieron su origen en los vikingos daneses a quienes los andalusíes derrotaron en el Atlántico en una de las más grandes batallas navales de la historia. La victoria salvó al-Andalus de la depredación, pero envió al resto de los vikingos derrotados  al norte de Francia, donde hicieron su nuevo “Reino Normando [northman=hombre del norte]”. En los siglos 10 y 11, los musulmanes tuvieron un pequeño gobierno en Suiza y al este de Francia. El historiador Arnold Toynbee considera que esta presencia es uno de los acontecimientos cruciales de la Edad Media antes de las cruzadas. El poder musulmán suizo estaba relacionado con al-Andalus, de forma directa e indirecta. Los suizos fueron los únicos musulmanes que hicieron pagar el jizyah al papa romano. Fue necesaria la combinación de los ejércitos de Bizancio y de la Europa continental para derrotarlos.

Parece que hubo una relación amistosa entre al-Andalus y la Irlanda medieval. En ese momento, Irlanda era un país de conocimiento y tenía la civilización más avanzada  del norte de Europa. El período andalusí de la historia judía fue la edad de oro del judaísmo. Los judíos andalusíes arabizados estudiaron gramática y lexicología hebrea a la luz de los grandes gramáticos árabes y cultivaron otras ciencias árabes e islámicas. Los judíos andalusíes produjeron muchos de los grandes libros de su cultura. Su destierro de España y Portugal en los siglos 15 y 16 asestó al judaísmo un golpe del que nunca se recuperó. El sionismo también tiene sus raíces en al-Andalus y se ha dicho que el movimiento sionista debe ser fechado a partir de la destrucción de los judíos de Andalucía. Los antiguos judíos andalusíes fueron los principales autores de los sucesos intelectuales más importantes de su comunidad en el período posterior a su destierro.

Los andalusíes pudieron haber llegado a América antes de que Colón descubriera las Indias Occidentales en 1492. Colón afirmó haber visto a los pobladores vestidos como moros granadinos. El descubrimiento de las Américas no puede separarse del historial andalusí y de la relación más amplia entre la Europa medieval y el mundo islámico en general. Los moriscos construyeron las naves de Colón en los diques secos moriscos. La teoría de que la tierra es redonda era mora, no cristiana. Los musulmanes habían elaborado esa idea y midieron la circunferencia de la tierra 700 años antes que Colón. Colón llevó un traductor de árabe al Caribe, Luis Torres [un moro o un marrano], esperando encontrar y comunicarse con las poblaciones musulmanas en el Lejano Oriente que él imaginó haber encontrado. Por lo tanto, el árabe fue la lengua  que los europeos utilizaron por primera vez en suelo americano para tratar de hablar con las poblaciones nativas.

Incluso las brutales conquistas españolas de los nativos americanos ocurridas desde finales del siglo 15 hasta mediados del siglo 16 deben entenderse en el contexto de “el problema morisco” de la España católica. El grito de batalla de Ponce de León en el Caribe era: “Santiago Mata Moros”. Este fue el grito de batalla de la época contra los moros. Ponce de León y sus soldados ibéricos habían sido galvanizados por el genocidio que ellos y sus antepasados habían perpetrado contra los pueblos andalusíes. Las conquistas de América recrearon la reconquista de España. Pero también se dice que buscaron superar las grandes hazañas de los conquistadores islámicos de los siglos séptimo y octavo. A veces se les imitaba, como, por ejemplo, cuando se fundó Lima (Perú) y Popayán (Colombia), según el modelo de las ciudades fortificadas árabes de al-Kufa y Basora. El espíritu, las técnicas y las traiciones de las  campañas españolas en América habían sido perfeccionados en las largas y difíciles  campañas contra los moros. Oficialmente, a los moriscos se les prohibía emigrar a América, pero en realidad lo hicieron en grandes cantidades, especialmente a México, Guatemala, Cuba, Colombia, Perú y Bolivia. Por otra parte, los jesuitas difundieron en América Latina un tipo especial de catolicismo indolente y permisivo, creado especialmente por la Inquisición para despolitizar y controlar a los moriscos españoles.

Muchos andalusíes -moros y moriscos- pudieron escapar de Iberia y de la Inquisición. Tuvieron una enorme influencia en el mundo islámico al que emigraron. Los andalusíes ayudaron a arabizar muchas partes de África, sobre todo lo que actualmente son el Sudán y Mauritania. Los soldados y marineros andalusíes formaron poderosos contingentes en las fuerzas musulmanas de Argelia, Túnez, Marruecos y otros países islámicos. Muchos de los corsarios y “piratas de la Berbería” eran andalusíes, algunos de los cuales no se veían como piratas, sino como dignos combatientes tratando de recuperar al-Andalus que habían perdido sus antepasados.

Hoy en día, el legado de al-Andalus tiene muchas lecciones para los musulmanes y los no musulmanes por igual. Nosotros, los musulmanes, imaginamos al-Andalus como un “paraíso perdido” islámico. En realidad, no fue un paraíso terrenal. Tuvo un lado bello y un lado feo. Se consiguieron grandes logros, pero hubo fallos terribles. No hay que idealizar al-Andalus, sino reflexionar sobre lo bueno y lo malo de su legado. Al-Andalus nunca habría dejado de existir de no haber sido por su lado oscuro.

Entre las lecciones más importantes que al-Andalus nos enseña es la nobleza inherente en la tolerancia y la convivencia armoniosa entre los pueblos y las religiones. Pero también narra una historia de opresión y genocidio que debe ser contada al mundo. Hoy en día, los gobiernos de España y Portugal han cambiado y adoptado posturas dignas de elogio hacia los musulmanes en sus países y también han abierto los archivos inquisitoriales. Un académico tunecino moderno dice haber ido a un municipio  español y solicitar  los registros inquisitoriales. Algunas veces, las funcionarias se los entregaban conmovidas, pidiendo a los musulmanes que los perdonaran. La historia de al-Andalus también muestra la absoluta necesidad de unirnos y cooperar: una lección que nos negamos a aprender. Nuestras incipientes comunidades musulmanas en España, Gran Bretaña y Estados Unidos están tan divididas como pequeñas son y los estados nacionales del mundo musulmán no son mejores. De hecho, a veces actúan unos contra otros en una forma que habría sorprendido incluso a los “reyes de la pequeña facción” [Muluk at-tawa’if], los taifas, de al-Andalus.

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*NOTA DEL TRADUCTOR: Hemos utilizado el término imazighen (sing. amazigh), en lugar de “bereberes”, ya que éste es un nombre impuesto y como se explica más adelante carente de contenido (ver Platón al final). Las personas pertenecientes al conjunto de etnias autóctonas del norte de África, denominada Tamazgha se llaman a sí mismos y también se reconocen con el nombre de imazighen, que significa “gente libre” u “hombres libres y nobles”. El término “bereber” es una variación de la palabra latina original bárbaro, aplicada por los antiguos romanos específicamente a sus vecinos antagonistas del norte de Germania (moderna Alemania) y a los grupos hostiles de África del Norte. 

Bárbaro, tártaro y salvaje son términos que se usan para referirse a una persona que es percibida como incivilizada. La palabra es usada a menudo tanto para referirse de forma general a un miembro de una nación o etnia, como a una sociedad tribal desde la perspectiva de una civilización urbana con una connotación peyorativa en la mayoría de los casos. En el uso idiomático o figurativo, un “bárbaro” también puede ser una referencia individual a una persona brutal, cruel, belicosa o insensible.

El término se origina en el griego antiguo βάρβαρος barbaros. De ahí la expresión griega  “πᾶς μὴ Ἕλλην βάρβαρος” (pas mē Hellēn barbaros) que significa literalmente “el que no es griego es un bárbaro”. En la antigüedad, los griegos lo usaron para llamar a la gente del Imperio Persa en el período moderno temprano y posteriormente lo usaron con los turcos, de una manera claramente peyorativa. En el Imperio Romano, los romanos usaban la palabra bárbaro para denominar a los germanos, los celtas, los íberos, los tracios y los persas.  

La antigua palabra griega βάρβαρος barbaros, “bárbaro”, fue un antónimo de πολίτης polites, “ciudadano”, de polis “ciudad-estado”. El sonido de barbaros es una onomatopeya del balbuceo de una persona que habla una lengua no griega. 

Los griegos usaban el término con diferentes culturas extranjeras, incluyendo los egipcios, persas, medos, los celtas, los pueblos germánicos, fenicios, etruscos y cartagineses. De hecho, se convirtió en un término común para referirse a todos los extranjeros. Sin embargo, en varias ocasiones, el término también fue utilizado por los griegos, especialmente los atenienses, para burlarse de otras tribus y estados griegos (como epirotas, eleos, macedonios y eólicos) de una manera peyorativa y políticamente motivada. Por supuesto, el término también llevaba una dimensión cultural en su doble significado. 

Platón  rechazó la dicotomía griego-bárbaro como un absurdo lógico sobre el siguiente fundamento: dividir el mundo entre griegos y no griegos no le decía a uno nada sobre el segundo grupo.

Todo lo anterior nos puede servir para reflexionar sobre nuestras propias percepciones sobre “el otro” o  “el extranjero” que muchas veces toman formas religiosas, políticas y sociales.

Los Emiratos

Fuente: “A taste of the Emirates. Sheikh Mohammed Centre for Cultural Understanding Open doors. Open minds, Dubai

www.cultures.ae

¿Quiénes son los emiratíes?

La estructura social de los Emiratos ha pasado por enormes cambios en los últimos treinta o cuarenta años. Dubai, el segundo emirato más grande geográficamente, se ha transformado de forma asombrosa de una pequeña sociedad  árabe tribal a una ciudad dinámica y sofisticada.

Dubai es reconocida como la capital comercial de los Emiratos, que prospera en una amplia gama de industrias como el turismo, la industria manufacturera, el negocio, los medios de comunicación y el comercio electrónico.

Los otros Emiratos son: Abu Dhabi (capital), Sharjah, Ras al Khaimah, Fujairah, Umm Al Quwain y Ajman.

La gente de los Emiratos desciende de antiguas tribus que llevaban una vida simple conectada a su tierra, al desierto y al mar. Antes del descubrimiento del petróleo, las ocupaciones tradicionales eran el cultivo de palmeras datileras,  la pesca y el buceo de perlas a lo largo de la costa.

 Naturalmente, con el petróleo llegaron drásticos cambios en la forma de vida y la estructura social de los Emiratos. El desarrollo de la infraestructura del país, la construcción de carreteras, hospitales, escuelas, etcétera, trajo una gran cantidad de mano de obra extranjera. Ahora los Emiratos son el hogar para personas de más de 136 nacionalidades.

Se estima que actualmente la población de los Emiratos es de tres millones y medio de personas, de las cuales aproximadamente sólo el 30% son nacionales. Ciertamente, la diversidad cultural y religiosa de los Emiratos ha hecho que sea, probablemente, el país más abierto y tolerante de la región.

En Dubai, y en los Emiratos en general, las personas extranjeras son libres de mantener sus propias prácticas religiosas y sus propios estilos de vida. Hay iglesias y templos de diferentes religiones donde los fieles se reúnen a practicar su fe. En Dubái hay un templo hindú y un templo Sikh.

Aunque con la exposición a nuevas ideas e influencias ha habido algunos cambios, el pueblo de los Emiratos ha mantenido con éxito sus valores y creencias sociales, a fin de no perder su propia identidad cultural.

Algunos de los valores tribales del pasado han sobrevivido hasta la actualidad, por ejemplo, la importancia de los lazos familiares fuertes y la lealtad a los miembros de la propia tribu, la hospitalidad, el amor por la poesía y la narración de historias.

¿Qué es la hospitalidad árabe?

La hospitalidad es uno de los aspectos más importantes de la religión y la cultura islámicas. En un entorno que consiste principalmente en desiertos y algunos oasis, la ley de la hospitalidad era esencial para la supervivencia.

Las tradiciones religiosas y culturales determinan que el anfitrión está obligado a ofrecer al invitado comida y refugio durante tres días y tres noches y sin condiciones, sin ni siquiera preguntar el nombre del invitado o su procedencia.

Aunque esta práctica es poco frecuente en la actualidad,  la hospitalidad sigue siendo altamente valorada en la sociedad emiratí. Recibir huéspedes en casa, incluso a los visitantes inesperados, es un honor por lo que son siempre bienvenidos y tratados con el mayor respeto.

¿Qué es el mashlis y la ceremonia de servir el café?

El mashlis es la sala de estar donde la gente se reúne, come, bebe, comparte ideas, juega a las cartas y, por supuesto, bebe gahwa (café árabe). La casa típica de los Emiratos cuenta con dos mashlis, uno para los hombres y otro para las mujeres. La unidad familiar en los Emiratos es todavía muy fuerte y es típico que la familia se reúna para la comida del mediodía todos los días, o como mínimo, una vez a la semana.

La mayoría de las familias también abren sus mashlis para el clan familiar y los amigos a la hora del almuerzo. Por las noches el mashlis de los hombres se abre otra vez y los visitantes beben gahwa poco a poco, juegan a las cartas y conversan toda la noche.
La ceremonia que rodea la preparación, el servir y beber ghawa proviene de las tradiciones de hospitalidad islámica y beduina. Comparado con el sabor más fuerte del café al estilo “occidental”, el gahwa tradicional de los Emiratos tiene un sabor muy suave, con un distintivo sabor a cardamomo y un toque de azafrán.

Para el anfitrión es un gran privilegio servir a sus invitados. El café se sirve con una della (cafetera) que se sostiene en la mano izquierda en las fijaan (pequeñas tazas de cerámica sin asas) que se sostienen en la mano derecha.

Las tazas sólo se llenan por la mitad, pero los invitados pueden repetir varias veces. Es de buena educación aceptar una cantidad impar de tazas: una, tres o cinco. Cuando el invitado ha terminado, debe agitar la taza vacía de un lado a otro para indicar al servidor que ha bebido suficiente. El café puede ser servido  por personal contratado especialmente, sin embargo, es habitual que el hermano más joven de la familia lleve a cabo esta tarea, ya que demuestra un gran respeto por el invitado

 El gahwa nunca se endulza con azúcar, en su lugar se ofrecen dátiles frescos  para acompañar la bebida aromática. Los dátiles refrescan y endulzan el paladar entre cada sorbo de gahwa.

La cafetería de estilo internacional, se ha convertido en un lugar de reunión o un mashlis “moderno”. Los centros comerciales y las cafeterías bullen con grupos de amigos compartiendo una conversación y un café, mientras se ve pasar el mundo.

El incienso y los perfumes

Los árabes han sido conocidos  por el uso de aceites aromáticos y perfumes incluso en los tiempos pre-islámicos. El profeta Muhammad, la paz sea con él, incluso alentó a los hombres y a las mujeres a perfumarse antes de la oración del viernes y también a utilizarlo en el hogar. A pesar de la introducción de los perfumes modernos manufacturados, la tradición de los aceites perfumados y del incienso se ha mantenido.

Los Attar o perfumes árabes, no tienen alcohol y sus ingredientes son: el sándalo, el oud, el azafrán, el ámbar y el almizcle. A partir de estos ingredientes se hacen diferentes mezclas para crear aceites fuertes que dan un aroma de larga duración. En la fabricación del perfume también se usan los extractos de plantas y flores como el jazmín, el narciso, y los lirios.

Los oud son astillas perfumadas de madera extraídas de los troncos de ciertos árboles y el oud de mejor calidad es el de la madera de agar que se cultiva de forma natural en la India y Bangladesh. Las astillas se ponen sobre brasas colocadas dentro de un quemador de incienso llamado madkhan. El perfume se libera en una nube de humo, que se extiende por toda la casa impregnando la ropa e incluso el cabello.

 El bujur es incienso en forma de un disco pequeño, compuesto por un extracto de aceites perfumados y se quema de la misma forma que el oud. El bujur se puede comprar en muchos comercios de perfumes árabes, pero también se puede hacer en casa. Muchas mujeres de los Emiratos hacen su propio bujur utilizando recetas familiares especiales. El bujur se ofrece en pequeños frascos como regalo a amigos y familiares.

 Hay muchos aromas diferentes de oud y bujur que se utilizan dependiendo de la ocasión y si es para uso masculino o femenino. Tanto el incienso y los aceites varían en calidad y los mejores son, por supuesto, los más caros. Una botella pequeña de 20 ml D’hin oud (aceite de oud) puede costar hasta 10.000 Dhs.

El incienso se pasa entre los invitados en el mashlis antes de su partida como un gesto de hospitalidad.

¿Cuál es el significado de la palmera datilera?

La palmera datilera siempre ha tenido cientos de usos, excelentemente descritos por un anciano árabe:  “Nos cobijamos bajo su sombra, comemos de sus frutos, alimentamos a nuestros animales de sus semillas, hacemos cestas y esteras de sus hojas, construimos techos y columnas con su tronco y la utilizamos como combustible”. De hecho, la palmera datilera, tuvo un papel integral en la vida árabe.

 El dátil no sólo es una excelente fuente de alimentos, sino que sus propiedades medicinales ha sido bien documentadas. El dátil fue utilizado como el principal ingrediente en los remedios para matar a gusanos, curar resfriados, mezclado con canela y  leche o como afrodisíaco e incluso para hacer una poción para acelerar el crecimiento del cabello.

 ¿Y por qué no?. El dátil está lleno de beneficios. La fruta seca tiene un setenta por ciento de azúcar (fructosa)  y cada dátil contiene alrededor de un dos por ciento de proteínas, grasas y minerales: potasio, hierro, vitamina A, B1 (tiamina), B2 (riboflavina), B3 (niacina), fósforo, calcio y magnesio.

Los dátiles y las palmeras datileras han sido reverenciados en las antiguas religiones, tradiciones y leyendas egipcias, árabes, cristianas, judías e islámicas.
Las hojas de la palmera datilera (al Saafa) se utilizan para la celebración del Domingo de Ramos entre los cristianos y para la celebración de la Fiesta de los Tabernáculos entre los judíos. El Sagrado Quran menciona el dátil veinte veces: “¿Y por medio de ella (la lluvia) hacemos crecer para vosotros palmerales y viñedos en los que tenéis abundantes frutos, y de ellos coméis (y disfrutáis)”.(Mu’minun:19). El profeta Muhammad, la paz sea con él, mencionó al dátil y a la palmera datilera en varios de sus dichos, por ejemplo, “Un hogar con una palmera, nunca tendrá hambre”.

El dátil se puede comer en sus diferentes etapas de maduración: Khalal, no maduro, su carne aún es dura y de color amarillo; Rutab, semi-maduro, es más suave y tiene más humedad y, finalmente, Tamr, totalmente maduro, es dulce y suave. Algunas de las variedades de dátiles cultivadas en los Emiratos son: Barhi, Braim, Ikhallas, Sultani, Lou-Lou, Hilali y Shi-Shi.

La palmera datilera es loada en la poesía, la música y la literatura árabe.

La vestimenta nacional de los emiratos

El vestido tradicional de la mujer emiratí se compone de unos pantalones anchos y largos  (sirwal bu-Badla), que tienen bordados brillantes y coloridos en los extremos, y sobre ellos un vestido que llega hasta los tobillos (thub), también con bordados de colores y de hilos de oro en el cuello y los puños. Cuando un visitante masculino, que no es un miembro cercano de su familia está en la casa, la mujer emirati se cubre el cabello con un delgado pañuelo de colores o con el tradicional pañuelo negro (shayla).

Y cuando sale de casa lleva la shayla  y cubre sus ropas con una capa negra que llega hasta el suelo llamada abaya. Las mujeres mayores, en particular, todavía usan la tradicional máscara de color oro (burqa), hecha de lino endurecido.

La ropa tradicional de los hombres emiratíes consiste en una túnica blanca que llega hasta el suelo (kandura), un pañuelo largo blanco sobre la cabeza (gutra), sostenido por una cuerda negra alrededor de la cabeza (agal). El agal fue utilizado históricamente para atar las patas de los camellos e impedirles alejarse mucho del campamento beduino.

En ocasiones muy especiales, como las bodas o la celebraciones del  Eid, el hombre suele llevar un bisht, una capa de lana muy delgada y ligera con bordados de oro en los bordes. Generalmente, el bisht es una reliquia familiar, legada de padre a hijo.

¿Dónde está la mezquita más antigua de los Emiratos?

La mezquita más antigua de los Emiratos es la mezquita de Al Bidiya y se encuentra en Dibba, 38 km al norte del emirato de Fujairah sobre el Golfo de Omán. La aldea de Al Bidiya cuenta con varios edificios históricos significativos, de la época Helnesteyah (c.200 aC) se encuentran en la zona.

 La mezquita de Al Bidiya, es un ejemplo verdaderamente raro de arquitectura histórica en los Emiratos Árabes Unidos. Las piedras, la estructura de adobe y el diseño se diferencian de cualquier otra mezquita construida en los Emiratos durante la misma época.

 La datación por radiocarbono, realizada por el Departamento de Historia de Fujairah y la Universidad de Sydney de Australia, sugiere que fue construida alrededor del 1446 DC, lo que la convierte en la mezquita más antigua de los emiratos que se conserva en pie.

 La mezquita es muy pequeña y su diseño es casi cuadrado, sólo tiene una entrada situada en el lado este.

Una de las características más interesantes y singulares de la mezquita es su techo. Como no se ha utilizado madera para aguantar el cielo raso,  todo el techo es sostenido por un pilar central (columna), situado en el centro de la mezquita. Las ventanas tienen forma de agujeros excavados en las paredes que facilitan la entrada de la luz y  la circulación del aire, además sus paredes están decoradas muy sencillamente con yeso.

En el momento de la construcción de la mezquita, la población de la zona podría haber sido de no más de 1.000 personas. Entre sus ocupaciones habrían estado la pesca, la agricultura y algo de comercio con Irán.

¿Cuántas mezquitas hay en Dubai?


Hay más de 1.000 mezquitas (masjid en árabe) en Dubai. Una de los más grandes y  hermosas es la Mezquita de Jumeirah, que fue construida por orden de Su Alteza el Sheikh Rashid bin Said Al Maktum, el anterior gobernante de Dubai.

La construcción de la mezquita se inició en 1975 y fue terminada en 1978, está construida en el estilo Fatimida islámico y tiene una capacidad para albergar a 1.200 fieles.

Los no musulmanes pueden visitar la mezquita a través del programa “Open Doors Open Minds” (Puertas Abiertas Mentes Abiertas), dirigido por el Sheikh Mohammed Centre for Cultural Understanding.

El Ramadán en Dubai

Nasif Kayed, director general del Centro Sheikh Mohammed Centre for Cultural Understanding, explica: “El Ramadán es sobre una comunidad de creyentes que se unen en el esfuerzo por mejorarse a sí mismos a través del ayuno, absteniéndose del comportamiento negativo y aumentando el buen comportamiento. El ayuno permite que las personas aprendan y practiquen la paciencia, la perseverancia y la disciplina, y se presenta como una oportunidad para elevarse sobre los deseos humanos básicos y expresar empatía hacia los demás”.

“El mes del ayuno es uno de los cinco actos de adoración en el Islam y es un momento de crecimiento espiritual y de autocontrol que debería continuar después de la celebración del Eid. Nos enseña a no ser derrochadores: a comer para vivir y no vivir para comer”.

Extractos de los artículos de Time Out Dubai – 17/7/2012  “What is Ramadan”?  y de Ahlan Live 17/7/2012  “Ramadan Ettiquete”

¿Quién es el musajarati?

Aunque no se ve tanto hoy en día, el musajarati o tabailor era el responsable de despertar al vecindario antes del suhur, la comida que precede al ayuno. Generalmente la persona que hacía esta función se ofrecía espontáneamente.

Dos horas antes del amanecer caminaba por las calles de la aldea seguido a veces por otras personas, golpeando su tambor y cantando: “¡Despertad y tomad vuestro suhur, ayunantes. Despertad, durmientes y adorar a vuestro Dios que está siempre despierto!”. Esto continuaba durante todo el Ramadán.

El segundo día de Eid era “el día de pago” del tabailor, por la mañana recorría el pueblo con su burro,  seguido por algunos niños que daban palmadas y tocaban tambores. La gente hacía extensivo su reconocimiento al trabajo del tabailor durante el mes sagrado ofreciéndole regalos, comida y dinero,  que él cargaba sobre su asno y luego llevaba a su casa.

El musajarati es uno de los oficios típicos del mes de Ramadán, no existe en otros meses del año. Todavía hay musajaratis –hombres y mujeres-  en Egipto, Gaza, Jordania, Turquía, Yemen y Libia entre otros.

Los primeros musajaratis fueron Bilal bin Rabah, el primer muezzin del islam e Ibn Umm Kulthum. Bilal hacía el primer adhan para que la gente comenzara a comer e Ibn Umm Kulthum hacía el segundo adhan para avisar que se debía dejar de comer.